PA6_ La sostenibilidad en la arquitectura doméstica

La Masia de Torre Montesanto

La Masía Torre Montesanto, situada en Villarluengo, Teruel, es un ejemplo de arquitectura tradicional.

Se trata de una torre de planta cuadrada de alrededor de 7’3 metros de lado, con una altura aproximada de 15 metros repartidos en tres pisos de altura. Es de fábrica de mampostería con las esquinas, accesos y vanos reforzados en sillar de excelente escuadra; el muro, de tonos ocres.

Un hotel que representa la tradición

La Masía de Torre Montesanto no solo es un símbolo de la arquitectura rural del Maestrazgo, sino también un ejemplo de cómo se puede preservar la historia y darle un nuevo propósito. Aunque en su origen fue una masía agrícola típica, destinada a la vida y labores rurales, hoy en día ha sido restaurada con esmero para convertirse en un hotel con encanto.

La transformación de la masía en un alojamiento turístico no ha supuesto la pérdida de su identidad. La reconstrucción se realizó manteniendo la mayor parte de la estructura original, respetando los materiales y el diseño que le dan ese carácter único. Las gruesas paredes de piedra, los techos con vigas de madera y los suelos de cerámica tradicional son testigos del pasado, mientras que los interiores han sido renovados para ofrecer todas las comodidades necesarias para una estancia acogedora.

Cada rincón del hotel invita a relajarse y conectar con el entorno, con habitaciones que combinan elementos tradicionales y contemporáneos, amplios salones comunes y terrazas desde donde se puede disfrutar de las impresionantes vistas del paisaje del Maestrazgo.

El hotel también ofrece la posibilidad de disfrutar de la gastronomía local, con productos típicos de la zona que destacan por su sabor y autenticidad. Es el punto de partida ideal para explorar el pueblo de Villarluengo y los alrededores, ya sea haciendo senderismo, visitando otros pueblos del Maestrazgo o simplemente disfrutando de la paz y el silencio del lugar.

La fachada principal está orientada al noroeste, hacia los restos del antiguo convento. En ella se abre una puerta en arco de medio punto, dispuesta en el mismo eje que una ventana adintelada con alféizar moldurado de corte renacentista. Asimismo, sobre la puerta campea un escudo familiar, dividido en cuatro cuarteles, donde se observan estrellas y barras y las iniciales G I L.

Esta torre de carácter señorial conserva otros elementos interesantes como una escalera de piedra.

La Masía Torre Montesanto esta construida con piedra y madera locales, la masía aprovecha recursos naturales de la región, reduciendo la necesidad de transporte y procesamiento industrial.

La edificación original se realizó con técnicas manuales y herramientas sencillas, minimizando el uso de maquinaria pesada y la dependencia de combustibles fósiles.

Los materiales empleados son biodegradables y reutilizables, lo que implica una generación mínima de residuos y un impacto ambiental reducido en caso de demolición.

Al utilizar materiales naturales y técnicas tradicionales, se evita la incorporación de productos químicos contaminantes en la construcción.

La construcción y mantenimiento de la masía han involucrado a artesanos y trabajadores locales, fomentando la economía de la comunidad y preservando oficios tradicionales.

La construcción refleja habilidades en cantería, carpintería y albañilería propias de la región, destacando la importancia de la artesanía local en su estructura y diseño.

La masía es un símbolo del patrimonio cultural del Maestrazgo turolense, representando la historia y tradiciones de la zona.

Tradicionalmente, estas edificaciones servían como centros de actividad agrícola y social, fortaleciendo los lazos comunitarios y facilitando espacios para el trabajo colectivo.

Esta masía está situada en un entorno natural inmenso, ofrece vistas espectaculares de los alrededores, con paisajes de montañas, barrancos y campos. Desde Torre Montesanto se divisa el pequeño pueblo de Villarluengo, que apenas a unos minutos de distancia. Las fachadas de mampostería, las cubiertas de tonos terrosos y la iglesia parroquial que domina el horizonte componen una vista de la arquitectura tradicional.

La Masía Torre Montesanto se encuentra cerca de una población llamada Villarluengo, allí… ¿Usan los mismos materiales? ¿La composición de fachada es
parecida a su entorno, o difiere sustancialmente?

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es IMG_0625-2-598x1024.jpg

Las imágenes aéreas de la Masía de Torre Montesanto nos permiten apreciar la privilegiada ubicación de este edificio en pleno corazón del Maestrazgo turolense. Como podemos observar en las fotografías, la masía se encuentra rodeada de un paisaje montañoso impresionante, marcado por barrancos profundos, extensos campos de cultivo y una vegetación típica de las tierras altas.

Este entorno, de una belleza agreste y natural, define la identidad de la masía y de la región en la que se encuentra. La topografía montañosa no solo ha influido en el diseño de construcciones como la Masía de Torre Montesanto, sino que también ha determinado el modo de vida de las comunidades que han habitado este lugar durante siglos.

Vista desde arriba en relieve
Vista desde arriba en mapa

Desde las vistas aéreas se puede apreciar cómo la Masía de Torre Montesanto parece fundirse con el paisaje. La piedra de sus muros refleja los tonos cálidos de las montañas que la rodean, integrándose perfectamente en el terreno. El uso de materiales locales no solo fue una solución práctica en su tiempo, sino que también garantizó que la construcción respetara y se adaptara al entorno.

Este paisaje montañoso ofrece un sinfín de posibilidades para quienes buscan disfrutar de la naturaleza en estado puro. Desde senderos que recorren las laderas de los barrancos hasta miradores naturales que permiten contemplar las vastas extensiones de terreno, el entorno de la masía es ideal para quienes buscan desconectar del ritmo frenético de la vida moderna y reconectar con la tranquilidad de un espacio natural.

El clima de esta región, caracterizado por inviernos fríos y veranos templados, ha modelado un paisaje diverso. En las montañas, encontramos una mezcla de pinos y arbustos mediterráneos que contrastan con las áreas más despejadas, donde los campos de cultivo y los pastos demuestran la interacción histórica entre el ser humano y el entorno. Este equilibrio entre naturaleza y cultura es una de las características más destacadas del Maestrazgo.

La ubicación de la Masía de Torre Montesanto, vista desde el aire, destaca su aislamiento relativo, rodeada por montañas que parecen protegerla del mundo exterior. Este carácter de refugio no solo le confiere un aire único, sino que también la convierte en un lugar perfecto para quienes desean explorar un entorno montañoso lleno de contrastes y matices.

¿Cómo puede un edificio dialogar con el clima que lo rodea?

A través de herramientas como los atlas climáticos podemos comprender cómo el sol, el viento y la humedad influyen en su diseño, rendimiento y sostenibilidad.

Un atlas constituye un conjunto de mapas temáticos derivados de una misma cartografía básica de referencia. Los atlas abarcan diversas temáticas: atlas climáticos, agroclimáticos, atlas de radiación solar, atlas de clima marítimo y mapas de riesgo (heladas y horas de frío). 

¿Sabías que el número de días con más de 1mm de precipitación puede transformar por completo el diseño de un edificio?

Al observar el atlas climático podemos observar la media anual de días con precipitación superior a 1mm, podemos descubrir patrones que influyen directamente por ejemplo en los materiales, las cubiertas y los sistemas de drenaje.

Cerca de la región de Teruel podemos observar que la media de precipitación máxima diaria se encuentra entre 50-75mm, es decir, esto representa la cantidad de agua que cae por metro cuadrado en un periodo de 24h.

https://www.aemet.es/es/serviciosclimaticos/datosclimatologicos/atlas_climatico

Estas precipitaciones de este rango pueden causar acumulaciones de significativas cantidades de agua en terrenos poco permeables por ello la importancia de considerar las precipitaciones ya que el diseño debe adaptarse al terreno.

¿Cómo influye la trayectoria del sol en el diseño del edificio?

La manera en que el Sol incide en un edificio varía a lo largo del día y es clave para garantizar un confort térmico y eficiencia energética ya que influye en la temperatura, la iluminación y el confort de los espacios.

A las 9:00 am la luz solar incide de manera más sutil, especialmente por la fachada del Este, lo que crea un ambiente agradable y placentero en el interior sin ser un calor excesivo.

Sin embargo, a las 18:00 pm la luz solar incide más horizontalmente lo que puede generar un calor acumulado en la tarde si no se ha diseñado correctamente con protección solar, como por ejemplo con persianas o aleros. En la Masía de la Torre el sol a esta hora de la tarde el sol incide por la fachada Oeste por tanto garantiza sombra en la cara principal de la estructura.

Es crucial tener en cuenta estos factores a la hora de edificar y diseñar el edificio para maximizar el confort y la sostenibilidad funcional a lo largo del día.

https://cercaliaint.nexusgeografics.com/pisos3d/demo/example2.html

¿Quién no querría aprovechar el viento y el clima para mejorar su edificio?

La temperatura mínima en Teruel puede descender hasta los -3ºC y a lo largo de una semana podría alcanzar los 14ºC. Este rango de temperaturas exige un diseño adaptado para enfrentar tanto el frío extremo como temperaturas más suaves.

La Masía de Torre Montesanto ha sido diseñada teniendo en cuenta las condiciones extremas de Teruel. Para enfrentar el frío, la masía incorpora un asilamiento adecuado, que ayuda a mantener el calor interior durante los meses mas fríos.

Dirección-del-viento

Además, su diseño tiene en cuenta la variabilidad de la temperatura a lo largo de la semana, con una estructura que favorece la protección solar durante los días más cálidos, manteniendo un ambiente confortable sin necesidad de un alto consumo energético.

¿Quién no querría aprovechar el viento y el clima para mejorar su edificio?

Cuando pensamos en arquitectura tradicional podemos observar cómo los conocimientos sobre el clima y el entorno influyeron en su diseño y construcción. Estas edificaciones, levantadas siglos atrás, incorporaban soluciones para adaptarse a las condiciones climáticas, mucho antes de que términos como “sostenibilidad” o “eficiencia energética” fueran habituales.

Hoy en día, estos principios tradicionales pueden inspirarnos para diseñar edificios que aprovechen los recursos naturales de forma inteligente, optimizando el confort interior y reduciendo el impacto ambiental.

La Masía de Torre Montesanto, la ubicación y orientación no son casuales. Las masías tradicionales del Maestrazgo solían construirse en lugares protegidos de los vientos más fríos, como el cierzo, que sopla con fuerza en esta región. Sin embargo, la posición elevada de la masía también permite aprovechar las brisas más suaves para ventilar naturalmente el edificio, reduciendo la acumulación de calor en verano.

Actualmente este principio sigue siendo fundamental. Aprovechar el viento en el diseño arquitectónico permite mejorar la ventilación cruzada de un edificio, renovando el aire interior sin necesidad de recurrir a sistemas mecánicos. Esto no solo reduce el consumo energético, sino que también mejora la calidad del aire en espacios habitados.

https://es.windfinder.com/#11/39.3768/-0.1634/2024-11-20T21:00Z/spot

La Masía de Torre Montesanto es un ejemplo de cómo las edificaciones pueden integrarse en su entorno. Las gruesas paredes de piedra, además de proporcionar una sólida estructura, actúan como aislantes térmicos, regulando la temperatura interior durante todo el año. Durante los calurosos días de verano, las paredes almacenan el calor y mantienen el interior fresco, mientras que en invierno ayudan a conservar el calor generado dentro del edificio.

Estos principios de diseño pasivo, utilizados en construcciones tradicionales, son totalmente aplicables a la arquitectura moderna. Elementos como muros trombe, que capturan y almacenan el calor solar, o dobles pieles ventiladas que regulan la temperatura según la estación, beben de esta sabiduría ancestral.

La recuperación de técnicas tradicionales, como las utilizadas en la Masía de Torre Montesanto, nos enseña que el diseño arquitectónico debe dialogar con el clima y el entorno natural. Algunas de ellas son:

1. Orientación estratégica: Situar un edificio de manera que aproveche al máximo el sol en invierno y la sombra en verano, a la vez que lo proteja de los vientos dominantes.

2. Ventilación natural: Incorporar aberturas enfrentadas para aprovechar el viento y favorecer la ventilación cruzada, mejorando el confort térmico sin depender de sistemas artificiales.

3. Materiales locales: Usar materiales del entorno, como la piedra o la madera, no solo reduce la huella ambiental, sino que garantiza un comportamiento térmico y estructural adaptado al clima.

4. Aprovechamiento de recursos: Incorporar técnicas como aleros amplios, patios interiores o muros de alta inercia térmica para mejorar la eficiencia energética.

Si aún no conoces la Masía de Torre Montesanto y su entorno, te animo a explorar este rincón único de Teruel, donde la arquitectura y la naturaleza se encuentran en perfecta armonía.